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Cómo elijo el título de mi libro

¿Cómo puedo escoger el título de mi libro? Estás escribiendo un libro, tienes claro el argumento, los personajes… La escritura avanza, pero por muchas vueltas que le des aún no sabes cómo se va a llamar. Aquí te dejo algunas claves para dar con el título perfecto para tu libro.

Cómo elijo el título de mi libro, algunos pasos a seguir

El título de una novela, o un libro, es una cuestión primordial que si no se tiene clara desde el inicio de la escritura luego se puede atragantar. En este post voy a intentar que tengas algunas pistas para hacerlo y que sea un buen título.

Todos los pasos que te indico a continuación sirven tanto si estás escribiendo un libro de relatos, una novela o un ensayo. Más adelante, escribiré otros artículos más concretos para ayudarte en este punto y, recientemente, también escribí uno para ayudarte con la portada.

Evidentemente, hay muchas maneras de conseguirlo. Como hay que elegir, voy a decantarme por una muy efectiva.

Método para elegir el título del libro

  1. El primer paso es hacer un resumen del contenido del libro. No hace falta que sea muy largo. Si tu libro trata sobre un tema de actualidad, tienes mucho ganado para elegir el mejor título y por ahí deben de andar los tiros.
  2. Después, elige la idea que más te llame la atención de la trama o la parte del libro que consideras más interesante.
  3. Juega con esa idea. Intenta definirla de la manera más escueta posible. Si puedes, escríbela en una sola frase.
  4. Ahora ya tienes la idea clave del libro. Piensa que el título es fundamental en la decisión de compra del lector. Lo orienta respecto a lo que necesita en ese momento y a lo que se va a encontrar. Por eso es tan importante, porque es la primera respuesta a su búsqueda. Algo muy instintivo.
  5. El título debe ser evocador. Sobre todo en el caso de una novela o un libro de relatos. Debe transportar al lector al universo que contiene el libro, antes de abrirlo. A ese lugar en el que quiere estar. Así que piensa en cómo puedes escribir esa frase de una manera atractiva. En el caso de los ensayos, céntrate más en la información.
  6. Por último, piensa en sinónimos para la frase elegida. Haz una lista con un montón de formas diferentes de decir lo mismo y elige. Puedes hacer una lluvia de ideas entre tus más allegados. Incluso, si eres valiente o inconsciente (tanto monta, monta tanto), 🙂 puedes atreverte con las redes sociales. Ojo con ellas, las carga el diablo.
  7. Ya tienes la frase. Intenta reducirla a la mínima expresión, si es para el título de una novela. Aquí también entran en juego las modas, pero debe ser un título que te guste ante todo. Si es para un ensayo, no es tan importante lo corto que sea como lo claro que indique de qué va el libro. En este caso, es importantísimo que el título entronque con el núcleo duro del libro. Si pones: Marketing para escritores, el contenido debe ir en consonancia, no puede ser que luego, cuando el lector abra el libro, le hayas dedicado solo un capítulo a cómo venderlo. Si es así, el lector se desinflará y nunca más se fiará de lo que le vendas.

Elegir en función del género

Los pasos que te acabo de contar funcionan siempre para cualquier tipo de obra, pero es muy importante que tengas en cuenta el género para elegir el título.

Si estás escribiendo un ensayo, además de todo lo que te he contado ya, es muy importante que el título esté llamado a resolver un problema del lector. Un ensayo está dedicado a arrojar luz sobre la sociedad, la política, la ciencia, la vida cotidiana… Generalmente, se escribe un ensayo para contar nuevos datos sobre alguna rama del saber. De manera que hay que tener en cuenta la psicología del lector potencial a la hora de buscar un título. Debe resolver problemas, preguntas o cuestiones que para el lector sean importantes en ese momento para que se decante por tu libro.

En el caso de un libro de relatos, una buena manera es elegir el título es buscar una idea que ensamble a todos los que contiene o el nombre del relato más significativo del libro.

Para las novelas, el título puede ser el nombre de un objeto o algo característico del protagonista, entre otras muchas ideas. Como no quiero que esto sea muy largo, en breve, haré un post específico para este género.

Cuatro errores a la hora de elegir el título de tu libro

Poner un título tan largo como un testamento. Hace un tiempo se llevaba mucho esto. Los hombres que no amaban a las mujeresEl abuelo que saltó por la ventana. La virgen santa que largo se está haciendo esto.  Al margen de modas, no es la mejor manera de vender un libro. Ya que cuanto menos tiempo tarde el lector en fijarse en el libro, mejor.

Un subtítulo inmenso. Lo mismo que en el punto anterior. Puedes ponerlos, pero yo no soy muy partidaria. Pueden matar la evocación  e imaginación del lector. Además, necesitará más tiempo del debido en darse cuenta de qué tipo de obra tiene ante sus ojos. Y tienes que pensar que esto es cuestión de segundos.

La gente que va a las librerías no dispone de todo el día para elegir. Generalmente, tiene una agenda más bien apretada,  por desgracia, y aunque le encantaría pasarse el día recorriendo estantes, quiere encontrar algo bueno y rápido. Así que si tu libro tiene un título kilométrico y un subtítulo que da la vuelta hasta la contraportada, perderá eficacia. Sobre todo, en comparación con el de al lado, que su título es una sola palabra. Veloz hacia la creación de una imagen maravillosa en la cabeza de ese lector/comprador que antes de acabar de leer tu subtítulo, está dándole la vuelta a ese libro ganador. Y (aún tienes una posibilidad) a no ser que la sinopsis de ese otro libro sea una patata, tiene la batalla ganada.

Dicen que un subtítulo no puede tener más de 10 palabras, y muchas me parecen a mí. El lector puede pensar que si no tienes la capacidad de conseguir con pocas palabras darle brillo a tu obra… mal vamos.

Dejarse llevar por fijaciones. Desde tu tierna infancia, soñabas con escribir un libro que se llamase Las orugas trepadoras, por poner un ejemplo, entonces, te pones a escribir y aunque el título no evoca nada que tenga que ver con tu novela o con un ensayo sobre estos animalitos, te empeñas en ello contra viento y marea. Craso error. El lector se sentirá muy defraudado y, seguramente, ni eso porque no comprará el libro. En cuanto le dé la vuelta, lea la sinopsis y se de cuenta de que no tiene nada que ver.

Elegir un título cuyas connotaciones desbanquen el ambiente que evoca el libro. A ver si consigo explicarme que esto es el más difícil todavía. Velázquez pintaba el aire. A eso se le llama la perspectiva aérea. Cada libro tiene un aura, tiene un tono en su conjunto que evoca lugares distintos con temperaturas que los hacen diferentes a otros, aunque traten de lo mismo. Y  su vez, está relacionado también con el estilo del autor.  Todo ello es el aire que desprende el libro. De manera que el título tiene que ir en consonancia con ese ambiente que se respira en la obra para que todo comience y acabe con él. Así tu libro será una obra redonda.

Y hasta aquí, espero que te haya gustado la ampliación si ya te habías acercado a este artículo y si era tu primera vez  que te sirva mucho lo que te he contado. Si te ha gustado o quieres añadir más información, ya sabes, escribe en los comentarios. Este blog no quiere dar clases magistrales sino compartir información y cuantos más participen en ello, mejor, más aprenderemos todos. 🙂

2 comentarios
  1. Lia Maria
    Lia Maria Dice:

    «cada libro tiene su aura» y «su aire»,me quedo con todo tu artículo pero esas frases dan en el clavo para elegir bien el título de una obra.

    Responder

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