el bloqueo del escritor

El bloqueo del escritor. ¿Mito o realidad?

El bloqueo del escritor o síndrome de la página en blanco es uno de los mitos más tratados en la red. Creo que todos los blogs especializados en escritura tienen un post al menos dedicado al tema. ¿Pero existe realmente este mito? Si lo padeces, tal vez, hacer un editing te pueda ayudar. O leer este artículo.


El síndrome de la hoja en blanco, ¿Leyenda urbana?

Realmente, cuando tienes algo que contar, que decir, es difícil que sufras este síndrome. Es posible que tengas algún bloqueo, que tampoco lo es, relacionado con cómo decir o estructurar eso que tienes en la cabeza.

No encuentras las palabras

Muchas veces este bloqueo del escritor se solucionaría si tuvieses las palabras adecuadas en la mente para expresar de una manera clara y fácil eso que quieres proyectar en los otros. Así que no estamos hablando de un bloqueo en sí. No tiene nada que ver con la página en blanco. Porque tu mente no está en blanco, solo necesita encontrar las palabras adecuadas.

Muchas ideas

Otra forma de bloquearte es cuando tienes varias ideas y no sabes por cuál de ellas decantarte o cuál será la más adecuada en cada momento o para según qué texto. En este caso, tampoco es un bloqueo de hoja en blanco. Es un problema de indecisión y de no saber cómo acertar. En este caso, deja reposar las ideas, el escritor no tiene que estar siempre escribiendo y el tiempo dirá cuáles son las mejores. Relájate.

Pánico al momento clave

Muchos escritores han acudido a mí afirmando que se encontraban en blanco, que padecían el bloqueo del escritor. Cuando hemos profundizado, el problema se llamaba pánico. En realidad, en  muchos casos, les daba pavor enfrentarse a esos capítulos decisivos de una novela. Cuanto más decisivo es lo que se tiene que escribir más bloqueo dicen que tienen. Pero tampoco es cuestión del síndrome de la hoja en blanco.

Es la sensación que todos sentimos a la hora de tomar una decisión importante. Una de esas que cuando nos equivocamos, sabemos que vamos a sufrir. Pero en este caso, son nervios infundados, nada más. Miedo a no saber crear el clima adecuado para esa parte tan esencial del libro.

Quítale hierro al asunto, por muy mal que escribas esa parte importante del libro, lo peor que te puede pasar es que tengas que corregir más. Solo eso. No se va a hundir ningún continente. Nadie va a salir herido. Escribe sin miedo y ya.

A la escritura hay que respetarla, amarla, mimarla,  pero sin miedo. Este es un mal consejero. Si eres capaz de vencerlo para escribir, fluirás. Encontrarás antes las palabras adecuadas, sabrás mejor que nadie como contar tu universo y tendrás mejores ideas. Fluir, ahí está la clave para este falso síndrome.

Usa la papelera

Entrevista-con-Almudena-GrandesEn una entrevista, le pregunté a Almudena Grandes (te dejo el enlace), cómo reaccionaba cuando se levantaba por la mañana y no tenía ganas de escribir. Que es otra de las situaciones que se identifica como bloqueo cuando en realidad no lo es. Si ves la entrevista comprobarás que su solución era tirar unos cuantos folios a la basura.

Haz como ella, si a pesar de todo, por más que corrijas, no hay manera de que encaje lo que has escrito con la idea que llevas en la cabeza, a la basura. Ensayo, error. Así se trabaja cuando escribes.

Concluyendo

En definitiva, los tópicos, de vez en cuando, nos atropellan. Entonces, cuando nos encontramos en alguna de estas situaciones, es más fácil pensar que nos acaba de asaltar este terrible síndrome que ir más allá. Analizar cuál es el problema siempre es parte de la solución.

Y deja las páginas en blanco para las de cortesía. Esas que se ponen en los libros como deferencia al lector y que el día de mañana tendrá el tuyo. Piensa en ello, verás como se acaban todos los bloqueos. ¡A por él.!

Por si te interesa saber más sobre las páginas de cortesía te dejo un artículo que publicó El País al respecto.  (Pincha aquí para verlo).

Conclusión, el bloqueo del escritor ni siquiera es un problema real. Olvídate y ponte a escribir. ¡Ahora!

¿Qué opinas? ¿Te has encontrado alguna vez en esta situación? Cuéntamelo y debatamos sobre el tema. Y si te ha gustado, no dejes de compartirlo, me ayudarás a que siga publicando este tipo de artículos.

 

Imagen

2 comentarios
  1. Marie N. Vianco
    Marie N. Vianco Dice:

    Cuando me pasa intento parar y salir a despejarme, leer cosas que no tengan que ver con lo que escribo, o también practicar escritura automática a ver si por algún lado salgo y encuentro lo que busco.
    Muchas gracias por el artículo, me ha parecido muy interesante y útil. ¡Un saludo!

    Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *