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Mara Torres. Los días felices. Entrevista

Entrevisto a Mara Torres, que además de la mítica presentadora de La 2 Noticias, acaba de publicar su segunda novela Los días felices (Planeta).

Mara Torres:  «Cada cinco años el mundo cambia y cuando uno se quiere dar cuenta es otro»

Mara Torres entrevista

Foto: © Teresa Alonso. Foto de portada: © Eva Torres

Mara Torres ya contestó a mis preguntas cuando fue finalista del Premio Planeta, con su novela La vida imaginaria. Me gustó mucho su Fortunata, también la novela, estaba bien armada, su lectura era fluida y, sobre todo, se visualizaba muy bien.

Ahora acaba de aparecer su segunda novela, Los días felices. En la que se aprecia una gran evolución. Mara Torres regala al lector una buena novela: redonda, amena, rápida, con buenos personajes y una estructura muy pensada. Y además tiene un trasfondo que hace inevitable que pienses en tu vida y qué pasa en ella cada cinco años. La autora se ha inventado una teoría genial que creo que da en el clavo.

Los días felices habla de una autora que sabe lo importante que es publicar un libro y no elude la responsabilidad que conlleva respetar a sus lectores.

La entrevista

¿Cómo surgió la idea de escribir esta novela?

​El germen de la novela fue el tema del amor platónico, quería contar una historia que tuviera como eje el amor platónico no en el sentido de amor imposible sino de amor aplazado o interrumpido. He pensado muchas veces que este tipo de amor que no se hace realidad. Porque no era el momento o porque uno de los dos no se atrevió a dar el paso o por cualquier otra circunstancia. Se queda en nuestro imaginario salvado del paso del tiempo. Esos amores pertenecen al mundo de las ideas y se convierten para muchos de nosotros en una isla en la que refugiarnos cuando la vida sentimental se tambalea alrededor.

En Los días felices, el protagonista, Miguel, recibe una tarde la llamada inesperada de Claudia, a la que conoció el día que él cumplía veinte años. A través de ese encuentro, se cuenta la vida de Miguel desde los 20 hasta los 40 años, a través de su día de cumpleaños cada 5 años.

Cada cinco años

¿Por qué cada cinco años?

Parte de algo que dice uno de los personajes de la novela, Leopoldo. Dice “Si el ser humano quiere saber cómo es su vida solo tiene que observar su día cumpleaños de la mañana a la noche, cada cinco años. Porque cada cinco años el mundo cambia y cuando uno se quiere dar cuenta es otro”. La teoría me la inventé, pero es cierto que un lustro es tiempo suficiente como para que cambien los escenarios sentimentales, emocionales e incluso físicos. Especialmente durante esas dos décadas (de los 20 a los 40 años) que son tan cambiantes para casi todos nosotros.

Los días felices¿Qué ha cambiado en tu proceso creativo desde que escribiste la primera novela?

La primera novela no estaba concebida como novela sino como una historia que me inventé con un personaje, Fortunata Fortuna, que necesitaba que me hiciera compañía los domingos por la tarde. Luego se convirtió en La vida imaginaria y ganó el finalista del Premio Planeta. La diferencia es que cuando comencé a pensar en Los días felices la concebí como novela desde el principio. Con una estructura, una trama y una voz narrativa que he desarrollado durante aproximadamente tres años.

Un buen esqueleto

Los días felices tienen una doble estructura. Juega con el tiempo y se adecúa perfectamente a la historia que quieres contar. ¿Cómo se te ocurrió hacerlo así?

Me apetecía jugar con la idea de que la historia de una persona cabe en un solo día y si se describe ese día completo desde la mañana a la noche  -con quién te levantas y en qué cama, de qué hablas, qué piensas, qué recuerdas, qué haces durante la jornada y con quién- se dibuja gran parte de tu vida anterior.

Lo interesante para mí desde el punto de vista narrativo era que, leyendo cada uno de los capítulos, el lector tuviera información sobre los cinco años anteriores. Para eso he trabajado en borradores y en apuntes lo que pasa en cada uno de esos intervalos que ellos no van a leer, pero yo necesito para dar coherencia al relato. El otro día un crítico literario dijo que esta novela importa lo que se lee y lo que no se lee. Todas las lecturas que hay entre líneas provienen de esos borradores que no se publican.

¿Estuviste tentada a otro final diferente? 

Para no hacer spoiler, solo te diré una cosa: lo que hago con los dos personajes protagonistas lo decidí muy, muy al final. Tuve dudas durante todo el tiempo sobre qué hacía con ellos.

¿Cómo creas a tus personajes? ¿Tienes algún truco para hacerlo?

Los perfilo y después se van haciendo ellos solos. Es increíble, pero es tal cual.

La clave de un buen libro

Según tu criterio, ¿qué tiene que tener un buen libro? 

No hay un único criterio. Hay infinitos motivos que me hacen disfrutar de una novela o de un libro de poemas.

¿Dónde te gusta escribir? ¿Tienes alguna hora determinada del día en la que te sientas más inspirada?

Escribo por las mañanas. En una mesa que está enfrente de una ventana que da a una jardín y apoyo los pies en una maleta que tengo debajo de la mesa.

¿Cuáles son tus referentes literarios? ¿Qué estás leyendo en este momento?

Poesía, casi siempre.

¿Qué te gustaría que pensara el lector después de leer Los días felices?

Que ha conseguido desconectar un rato para conectar con otro mundo que no es el suyo. Y, sin embargo, acaba sintiendo como suyo.

 

Espero que os haya gustado la entrevista ¿Cómo ha cambiado vuestra vida si miráis cinco años atrás? La mía mucho y de muchas formas.

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