Vicente Garrido: «Quería mostrar formas diferentes de obsesión por el poder»

Vicente Garrido firma esta novela con Nieves Abarca y en ella hacen que el lector disfrute con esta trama negra y cultivada. Saber cómo han conseguido el milagro es lo que me llevó a entrevistarlo.

Vicente Garrido cuenta cómo escribió su última novela, El beso de Tosca, junto a Nieves Abarca

Vicente-Garrido-y-nieves-abarca Vicente Garrido es psicólogo y criminólogo reconocido como el mayor experto en psicopatía de nuestro país. Nada de la mente de este perfil se le escapa. Además, ha conseguido crear junto a Nieves Abarca un tándem que funciona como un tiro para escribir novelas negras. La última El beso de Tosca (Ediciones B), una trama adictiva, rápida y que no se deja nada en el tintero. Lo que querían conseguir es que la lectura fuera rápida y absorbente. Que el lector disfrutara sufriendo. Lo han conseguido. Ahora, vamos a ver cómo han escrito esta novela que amenaza con ser un best seller.

¿Qué os llevó a escribir El beso de Tosca? ¿De cuál de los dos fue la idea?

En realidad, como casi todo, fue una decisión elaborada por los dos… Yo le dije a Nieves que debería pensar algo sobre el mundo de la ópera, del cual ella es muy apasionada… Al mismo tiempo, yo quería mostrar formas diferentes de obsesión por el poder que implican el uso de la violencia, porque en la sociedad se produce esta variedad de caminos a cargo de diferentes perfiles de individuos…, y de todo esto surgió una novela donde la ópera proporciona un leitmotiv y sirve como metáfora de las pasiones y ambiciones humanas.

¿Qué se va a encontrar el lector cuando abra esta novela?

La hemos escrito para el disfrute sin complejos. Es un thriller frenético, pero en el que los personajes tienen entidad, sin caer en clichés, y donde la acción no es apresurada sino constante, promovida por el devenir de los acontecimientos, cada vez de forma más intensa. También hallará una Barcelona inusual, donde la trama se dispersa en diversos vericuetos que al final se fusionan en un gran final.

En algunas entrevistas explicas que te hiciste criminólogo y psicólogo gracias a su pasión por la literatura negra, es curioso que no haya sido al revés ¿no?

Es posible, pero te diré que es algo muy habitual. Muchos investigadores policiales y forenses desarrollaron su vocación a partir de las novelas de misterio y policiales. Piensa que la vida se construye de forma narrativa; es decir, somos las historias que nos contamos a nosotros mismos, y no es sorprendente que la literatura tienda a influir en nuestra vocación.

Debe ser muy complicado escribir una novela negra a dos manos, ¿cómo os organizáis?

Es como los escritores de series de televisión; son varios los que participan, se dividen el trabajo y todos, al tiempo, contribuyen al conjunto…. eso es justamente lo que hacemos; hay partes donde Nieves tiene más protagonismo, y otras donde lo tengo yo, pero los dos intervenimos en todo.

¿Cómo es vuestro proceso creativo?

Bastante espontáneo; a partir de una o dos ideas centrales vamos desarrollando los personajes y la trama; es, por así decirlo, de lo general a lo particular.

El beso de tosca En tu larga trayectoria como experto en psicopatía, ¿te has encontrado con algún caso en el que se haya podido, al menos, encauzar la vida de una persona con este perfil?

No, lo cierto es que no.

¿Es fácil detectar a un psicópata? ¿Cuáles son los rasgos principales de la psicopatía? 

Es fácil si lleva una vida marginal y forma parte del mundo del crimen; destaca por su versatilidad criminal y violencia. Si está integrado, si tiene educación y un empleo, es mucho más difícil, y solo sus allegados, si acaso, se podrán inquietar, aunque probablemente no le pondrán esa etiqueta. Lo esencial es su incapacidad para la empatía, para desarrollar vínculos con la gente, su profundo egocentrismo y sus emociones superficiales, aunque muchos también son muy hábiles manipulando.

¿Todos los psicópatas son asesinos? 

No, los asesinos son un grupo mucho más amplio, solo unos pocos son psicópatas; y al revés; hay muchos más psicópatas integrados (que no son asesinos y no cometen delitos, al menos graves) que criminales.

¿Es cierto que el porcentaje de psicópatas es más alto en las élites que en los estratos más bajos de la sociedad?

No, si hablamos de los integrados abundarán más en las clases medias; en las clases desfavorecidas hay más psicópatas criminales.

¿Qué te gustaría que pensara el lector cuando termine de leer El beso de Tosca?

¡Qué poco ha durado!

2 comentarios
  1. Fran Collado
    Fran Collado Dice:

    Asistí a una conferencia suya sobre psicópatas en el mundo del trabajo y cómo descubrirlos (abusando de poder, humillando, gritando, prendiendo fuego, lastimando animales, etc)

    Impresionante sus datos sobre comportamientos de asistentes a campos de fútbol y los mandos intermedios de multinacionales.

    Descubrió al asesino de la baraja y a Ferrandis, asesino de Castellón, en particular de una profesora de inglés de la EOI que supe después que daba clases en el mismo piso donde yo iba a clases.

    Buen didacta y disertador.

    Me apunto el libro como «must see».

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